COEDICIONES


A tiro de piedra de Daniel Téllez
(Dirección de Literatura, UNAM/bonobos, 2014)

 

Los poemas que Daniel Téllez nos presenta en A tiro de piedra son, entre otras cosas, y en más de un sentido, enigmas. Enigmas cuyas claves lo mismo se hallan en su biografía que en la sociedad que le ha tocado vivir; en la poesía que admira, en los recovecos de la historia o en los arcanos lexicográficos de los diccionarios. Sólo que en una época desencantada desde hace mucho con las grandes verdades evidentes, a las que ha terminado por darles la espalda, se solaza hoy en día en las pequeñas capillas de culto –son pocos los lectores que pueden compartir los guiños y complicidades que van cifrados en tantos poemas, y que aluden al trabajo de otros poetas, señalados artífices de enigmas (Lezama Lima, Vallejo, Deniz, Zurita)- o en las pequeñas y vulgares verdades evidentes para quien vive al tanto de los medios. Verdades que aparecen en los poemas de Téllez y que muchos lectores –sobre todo mexicanos- podrán reconocer como parte de su Waste Land colectiva y personal: se suponía que nos habíamos ganado a pulso / un futuro de clase media / pero la época infatuada se volvió grotesca de repente / y nuestros disfrutables objetos de consumo / conformaron la tenebrosa pesadilla / la belle époque de nuestro cuerno de la abundancia/.

Hoy de Juan Gelman
(Dirección de Literatura, UNAM/Ediciones Era, 2014)

 

El poeta Jorge Boccanera escribe acerca de Hoy de Juan Gelman: “Es una muestra acabada, en pulidas joyas diminutas, de sus viajes posibles hacia el sí mismo y los otros; un único y extenso poema sobre el tránsito y las mediaciones entre el abandono y el deseo, lo que se diluye y lo que se corporiza, lo que se marchita y lo que arde. En Hoy las pérdidas siguen hablando, clamando desde el vacío y la memoria en poemas breves donde refulge una vez más el gesto paradojal” (Revista La Otra). Antes de morir, Juan Gelman dejó dos libros listos para ser publicados: Hoy, que presentó en la Argentina, y amaramara. La edición mexicana de Hoy coeditada por la Dirección de Literatura, UNAM y Ediciones Era incluye poemas inéditos que no se encuentran en la edición que se presentó en la Argentina.

 

altEmma de Francisco Hinojosa
(Dirección de Literatura, UNAM/Almadía, 2014)

 

Desde la muerte de sus padres, la joven Emma de Brantôme vive de arrimada en la casa de sus tíos, los du Barry, quienes practican con ella el repertorio completo del bullying familiar. Un día, Emma recibe una carta de la misteriosa Escuela Bataille, donde la dirección le comunica que debe reclamar las herencias que sus padres le dejaron: a) una inscripción para que curse estudios en tan noble institución; b) una apetecible cantidad de dinero; y c) el prestigio de ser la hija de las más grandes estrellas y empresarios del sexo de nuestro tiempo: Sylvie y Louis-Ferdinand de Brantôme, la pareja de más éxito en la industria mundial del cine porno. La joven emprenderá así una aventura donde las pruebas más difíciles no vendrán de las cátedras de introducción al coito y striptease, sino de la leyenda de su apellido, de desconocidos enemigos mortales, y de ser el objeto del deseo de todo el alumnado.

Fianchetto. El ajedrez como una de las bellas artes de Hugo Vargas
(Dirección de Literatura, UNAM/Ediciones Sin Nombre, 2013)

 

Hugo Vargas es editor, periodista y escritor, y –como se dará cuenta el lector de este libro- aficionado al ajedrez. Quienes compartan esa afición reconocerán en el término que da título al libro –Fianchetto- el nombre de un estilo de juego del alfil. Originalmente en italiano la palabra significa pequeño flanco y permite el juego en la gran diagonal de los alfiles. Hugo Vargas juega en sus crónicas y ensayos con esa idea: el recorrido diagonal que le permite pasar del análisis de una obra, del recuerdo de un personaje o de la lectura de un texto al ajedrez como “sistema de pensamiento”. El juego de los escaques ha sido practicado por mentes muy brillantes, cercanas a la locura –recuerden a Bobby Fischer- pero también por grandes creadores que hacen de su afición una “paralela diagonal”. Esos creadores, de Marcel Duchamp a Juan José Arreola, cruzan por el tablero de la página como un alfil defendiendo a su rey.
 

Yegua nocturna corriendo en un prado de luz absoluta de María Baranda
(Dirección de Literatura, UNAM/Ediciones Sin Nombre, 2013)

María Baranda hace en este libro un ejercicio de enorme transparencia, pero como toda transparencia que aspira a ser absoluta –como señalan las rotundas palabras luz absoluta en el título-, se tiñe de más luz, no necesariamente se oscurece (ciega) en esa luminosidad que al lector le puede deslumbrar y llevar a cerrar los ojos. Pero debe mantenerlos abiertos –los oídos-, a la velocidad y concentración de ese verso en el que la autora de Narrar lleva todavía más al extremo la identificación del tránsito -¿tiempo, espacio?- con el pensamiento. Pero nada más lejano de un cartesiano aséptico: aquí la iluminación es también desolación. Por eso el epígrafe de sor Juana, “El mundo iluminado y yo despierta” describe tan bien esa “lucidez alucinada”, la que se da justamente en el amor como desamor. Yegua nocturna corriendo en un prado de luz absoluta es, justamente, no cerrar los ojos.


 

El viaje y los sueños, un ensayo vagabundo de Jorge Bustamante García (Dirección de Literatura, UNAM / Ediciones Sin Nombre, 2013)

 

Sergio Pitol, uno de los maestros de la narrativa de fines del siglo XX y principios del XXI ha sido también un traductor notable y un voraz lector de literaturas en otras lenguas. Los frutos de su interés y curiosidad los ha dado a conocer en español y los lectores en esa lengua tenemos una deuda impagable con él. Una parte de ella la asume Jorge Bustamante García –poeta y traductor del ruso, colombiano de nacimiento y mexicano por elección, es autor también, entre otros libros, de Literatura rusa de fin de siglo- al escribir El viaje y los sueños, ensayo sobre la lectura de la presencia rusa en Pitol y entre nosotros a partir de una peculiar forma peripatética del pensamiento –eso quiere sugerir al subtitular el libro Un ensayo vagabundo- en donde el azar y el diálogo, la pasión lectora y la admiración por la obra del narrador veracruzano crean un fascinante retrato de la lectura creadora.

 

 

Guadalupe Dueñas: Después del silencio
(Tecnológico de Monterrey/Universidad Iberoamericana/Dirección
de Literatura, UNAM/Universidad Autónoma del Estado de México/
Conaculta, introducción: Maricruz Castro y Laura López Morales (editoras),
colección Desbordar el canon, 2010)

 

Desde 2006, el Taller de Teoría y Crítica Literarias Diana Morán promueve la colección Desbordar el canon. Escritoras mexicanas del siglo XX, cuyo objetivo es analizar la producción de autoras que, a pesar de ser reconocidas en el ámbito académico nacional e internacional, se localizan en el margen del consumo del público lector y del análisis de los especialistas, al ser sus textos casi inaccesibles o de insuficiente distribución, su estudio poco difundido y casi siempre acotado a temáticas y géneros literarios muy específicos. Guadalupe Dueñas: Después del silencio está integrado por textos y ensayos de Miguel Sabido, Ruth Levy, Laura Cázares, Gloria Prado, Aurora Piñeiro, Maricruz Castro y Laura López Morales, entre otras autoras; contiene, además, un “Soneto a Lupita Dueñas”, de José Emilio Pacheco, y fragmentos de Memorias de una espera, mecanuscrito depositado en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional y reproducido con anuencia  de la Dirección de Literatura, Difusión Cultural, UNAM.

 

 

la-antartica-labatut.jpgLibro de cuentos del chileno Benjamín Labatut ganador del Tercer Virtuality Literario Caza de Letras 2009
(Dirección de Literatura, UNAM/Alfaguara, 2010)

Benjamín Labatut participó en el Tercer Virtuality Literario Caza de Letras 2009, convocado por la Dirección  de Literatura de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, con el seudónimo de Aloysus Acker, del que resultó ganador. El jurado, integrado por los escritores Alberto Chimal, Guadalupe Nettel y Martín Solares, puntualizó en el blog del certamen:

“Nuestros votos han sido, de manera unánime, para Aloysus Acker y La Antártica empieza aquí. Además de sus aciertos como creador de tramas y anécdotas interesantes, sus personajes y escenarios han demostrado ser memorables: cuando menos, nos han acompañado a lo largo de estas siete semanas y este otro efecto de su prosa puede y debe ser tenido en cuenta. Además, hay que elogiar la cuidadosa construcción de mundos inventados, en los que se adivina siempre una plenitud mayor que la inmediatamente perceptible: cada cuento propone numerosas conexiones entre acontecimientos y personajes pero, al dejarlas siempre parcialmente en la sombra, logra que den una idea de enormidad, de gran resonancia y muchas implicaciones”. En el Tercer Virtuality Literario Caza de Letras celebrado en 2009, se recibieron  192 libros de cuentos y concursaron doce escritores. Benjamín Labatut también se hizo acreedor a $100, 000.00 M.N. pesos mexicanos.

de-la-torre.jpg Sociedad Anónima de Mónica de la Torre
(Bonobos / Dirección de Literatura, UNAM, 2010)

El escritor Heriberto Yépez opina sobre Mónica de la Torre:

“Poeta. Traductora. Post-mexicana. Satírica. Experimental. Gusta de codificar. Cruzar referencias. Micro-aclimatarse. ¿Post-poética?

Antipoeta. Auto-traductora. Post-norteamericana. Satúrnica. Posmoderna. Gusta de descodificar. Encriptar referencias. Transnacionalizarse. ¿Post-prosaica?

Hay libros que son dos. Uno en México. Otro en Estados Unidos.

Otros son tres contando al lector. Sociedad Anónima de Mónica de la Torre es el cuarto libro de la trilogía anterior.

 

lopez-pura.jpgUna y fugaz de Pura López Colomé
(Bonobos / Dirección de Literatura, UNAM, 2010)

Dueña de una capacidad intuitiva por demás inquietante, pura López Colomé nos entrega en Una y fugaz una inusual y personalísima visión del mundo y sus acontecimientos, cuya precisión de miras le permite prever y reconocerlos únicos y cambiantes, tanto en su esencia como en sus despropósitos. Y es que más allá de esa consecuente urgencia por desocultar aquello que se adscribe a la anterioridad o a lo latente, su escritura indaga, sobre todo, en ese devenir secreto pero vital que le confiere genuino sentido a lo que permanece velado, balbuceante y siempre en espera de ser nombrado.

 

lizalde.jpgAlmanaque de cuentos y ficciones (1955-2005) de Eduardo Lizalde
(Era / Dirección de Literatura, UNAM, 2010)

A más de cincuenta años de la publicación de su extraordinario relato “La cámara”, una obra maestra de sorprendente actualidad, Eduardo Lizalde reúne aquí toda su producción cuentística: dos volúmenes previos y algunos inéditos. Uno de nuestros mayores poetas, dueño de una voz poderosísima que desde sus primeros libros se presenta con una madurez notable, Lizalde explora en los relatos reunidos aquí desde el realismo más extremo hasta la fábula, de la narración filosófica al juego, la ironía o la parodia. Su prosa afilada y versátil sirve lo mismo a la descripción aterradora y veraz de una deriva hacia la locura, a la disquisición erudita o la caricatura política, al humor distanciado del cuento-ensayo y la reseña-ficción, que a la crueldad minuciosa y elegante de su maravilloso “Manual de flora fantástica”: siempre con la aparente sencillez, la enorme fuerza y la violencia exacta que habitan también su poesía.

 

 

Enriqueta Ochoa: En cada latido, un monte de zozobra
(Tecnológico de Monterrey/Universidad Iberoamericana/Dirección
de Literatura, UNAM/Universidad Autónoma del Estado de México/
Conaculta, introducción: Maricruz Castro y Laura López Morales (editoras),
colección Desbordar el canon, 2010)

Desde 2006, el Taller de Teoría y Crítica Literarias Diana Morán promueve la colección Desbordar el canon. Escritoras mexicanas del siglo XX, cuyo objetivo es analizar la producción de autoras que, a pesar de ser reconocidas en el ámbito académico nacional e internacional, se localizan en el margen del consumo del público lector y del análisis de los especialistas, al ser sus textos casi inaccesibles o de insuficiente distribución, su estudio poco difundido y casi siempre acotado a temáticas y géneros literarios muy específicos. Enriqueta Ochoa: En cada latido, un monte de zozobra contiene ensayos de Luz Elena Zamudio, Gloria Prado, Esther Hernández Palacios, Blanca Ansoleaga y Nora Pasternac, entre otras autoras. Ambos libros incluyen fotografías, así como bibliohemerografía sobre Guadalupe Dueñas y Enriqueta Ochoa.

 

Una novedad más de la colección Desbordar el canon es Luisa Josefina Hernández entre iconos, enigmas y caprichos. Navegaciones múltiples...

 

josefina-hernandez.jpgUna novedad más de la colección Desbordar el canon es Luisa Josefina Hernández entre iconos, enigmas y caprichos. Navegaciones múltiples, libro que contiene ensayos sobre la vida y obra de la narradora y dramaturga, escritos por Luzca Becerra, Ana Elena González Treviño, Laura Cázares, Ana Rosa Domenella, Edith Negrín, Raquel Gutiérrez, Teresa García, Ute Seydel, Margarita Tapia, Gloria Prado y Ana Luisa Coulon. Se incluye, además, una entrevista a la escritora, de Gloria Prado y Carmen Zambrano, además de fotografías y una amplia bibliografía.





 

 

portada-mirada-exuberante-parkinson.jpgLa mirada exuberante. Barroco novomundista y literatura latinoamericana de Lois Parkinson Zamora
(Dirección de Literatura, UNAM / Iberoamericana-Vervuert, 2011)

En La mirada exuberante: Barroco novomundista y literatura latinoamericana, Lois Parkinson Zamora, catedrática de la Universidad de Houston y autora de importantes libros sobre Latinoamérica, traza la emergencia y trayectoria conflictiva del Barroco novomundista en sus distintas expresiones, artes plásticas, arquitectura y literatura. Parkinson Zamora sigue las transformaciones del Barroco europeo en Latinoamérica entre los siglos xvii y xviii, cuando la sensibilidad y las materias e iconografías autóctonas y africanas, transformaron el estilo barroco para adaptarlo a las normas y necesidades locales. En el siglo xx, el Barroco novomundista, ya híbrido y mestizado, viene a entenderse como una forma de identidad cultural latinoamericana. Entrada la centuria, en los años cuarenta, incluso deja de ser una forma de conquista para transformarse en una contraconquista. Según Ángel Guido, Alejo Carpentier, José Lezama y otros escritores, el Barroco novomundista es una respuesta al colonialismo, una rebelión poscolonial. Hoy en día el Barroco sigue evolucionando. Así, el Neobarroco incluye el muralismo mexicano, y las obras literarias de Alejo Carpentier, Gabriel García Márquez, Jorge Luis Borges y Elena Garro, entre otras expresiones artísticas autóctonas del continente.

 

 

portada-pequena-tradicion.jpgLa pequeña tradición, apuntes sobre literatura mexicana de Armando González Torres (Dirección de Literatura, UNAM / DGE / Equilibrista, 2011)

Los ensayos que componen este libro, acreedor del Premio José Revueltas 2008, abordan algunos nudos selectos del gran árbol de la literatura mexicana. Publicados originalmente en distintas revistas y suplementos, conforman una unidad que se acerca a esa tradición en la literatura mexicana que, frente a la oferta de un arte político, pragmático y pedagógico, intentó reivindicar la autonomía de la experiencia literaria e incluso vivió dramáticamente los dilemas entre un arte “puro” y uno comprometido. Así, por estas páginas desfilan desde autores de la generación del Ateneo de la Juventud, como Alfonso Reyes y Carlos Díaz Dufoo, hasta algunos de la denominada Generación de Medio Siglo, en un recuento que se ocupa tanto de nombres frecuentados por la crítica (los miembros de Contemporáneos, Alejandro Rossi o Salvador Elizondo) como de otros más olvidados (Rubén Salazar Mallén o Manuel Ponce).

portada-invocacion-lizardo.jpgInvocación de Eloísa de Gonzalo Lizardo (Dirección de Literatura, UNAM / Ediciones Era, 2011)

“Quisiera advertir a mis eventuales lectores que si leen este cuaderno se debe a que algún samaritano lo halló, casi por accidente, bajo la almohada de mi último lecho, junto a un par de valijas y al retrato de una jovencita, pintado con una devoción que subsana su torpeza”. Con esta advertencia empieza Invocación de Eloísa, novela de Gonzalo Lizardo, donde Eloísa y el muchacho que se enamora de ella emprenden un viaje a la pesadilla desbocada, la verdad libre de la imaginación reprimida en los subterráneos de la moral y las “buenas costumbres”. Al mismo tiempo, Eloísa y su enamorado habitan aquella región de su pueblo caracterizada por la aburrición y sus rutinas: el lado de los padres y los maestros. Eloísa es sirena y bruja del agua, santa sexual, demonio pedagógico, acaso la simple fantasía de un muchacho. Esto es su invocación. Este regreso del mito –y al mito- propicia una mezcla en que se fecundan los fuegos vivos del habla y la morosa filigrana de lo escrito con opulencia, a veces casi modernista, a veces con una nostalgia de palabras que regresan de las alacenas de provincia, de su suave resistirse al olvido.

portada-afueras-boone.jpgLas afueras de Luis Jorge Boone (Dirección de Literatura, UNAM / Ediciones Era, 2011)

En Las afueras el paisaje de Monclova, Sabinas, de la sierra de Chihuahua pero sobre todo el de Cuatro Ciénagas es el mapa en el que se van trenzando los tiempos de dos hermanos: William y James, de sus vidas, sus amores, sus muertes. En Las afueras no sólo está el tiempo fragmentado, esa gran herencia de la narrativa del siglo XX que permite el brillo de lo que ha quedado por suceder. El ritmo permite ver cómo los hermanos y sus novias, las leyendas y las noticias del desierto no son solamente sus nombres, sus cuerpos, sino también los espacios de las ausencias y los fantasmas que recorren esos espacios. El tiempo roto y el tempo variable permiten que estos vehículos que cruzan el desierto, estas casas a medio hacer o a medio arruinarse, estos fósiles y estos restos de un mar prehistórico cuenten no solamente una historia de amistad y celos y violencia, de iniciación y maduración, sino que le permiten desplegarse. Cuentan pero también sugieren. Poesía y prosa convergen en esta novela de Luis Jorge Boone que incluye un epígrafe de Luis Antonio de Villena: El pasado debe dejar de existir –casi cesar- / porque la vida sólo puede parecerse al futuro./

 

portada-disconewton-crg.jpgEl disco de Newton, diez ensayos sobre el color de Cristina Rivera Garza (Dirección de Literatura, UNAM / bonobos, 2011)

Poeta, novelista, cuentista y twittera de corazón, Cristina Rivera Garza eligió la forma aforística para escribir estos ensayos sobre el color. El libro puede leerse empezando por el final o por el medio, o si se quiere por el principio y obedecer así el orden consecutivo de las páginas que integran los diez capítulos de los cuales se incluye aquí una muestra:

Wittgenstein alguna vez aseguró, de manera por demás famosa, que los colores nos invitan a filosofar.

Isaac Newton, el hombre que se percibía a sí mismo como “solo un niño jugando en la playa”, entendía los arcoiris.

También los entendía Cildo Mireles, incidentalmente.

Dorothy, la niña de los zapatos rojos, los conocía también, por cierto.

No es extraño que la libertad sea a veces una gran pared blanca.

El blanco, como se sabe, no es la ausencia de color.

A través del disco de Newton, un viejo ejercicio escolar, los niños aprenden que el blanco resulta de la rápida combinación de todos los colores.
 

portada-bomba-bergua.jpgLa bomba de San José de Ana García Bergua (Dirección de Literatura, UNAM / Ediciones Era, 2012)

Hubo una vez una ciudad ingeniosa y a la vez ingenua. Una ciudad donde los poetas trabajaban en las flamantes agencias de publicidad y donde se hacía teatro y cine experimental y los pintores ya no querían pintar murales y las mujeres ya no querían ser obedientes, sino, entre otras cosas, disfrutar de la libertad del mambo y la danza moderna y oír jazz por las noches. Era una ciudad a la que también le gustaba ir a los cabarets del Centro y que se inventó una Zona Rosa para poner los nuevos cafés. Son los años sesenta en la Ciudad de México, la época de la Ruptura, de las reseñas de cine y de la Casa del Lago, y los ímpetus creativos son tales que incluso un pariente del Señor Presidente aspira a crear una obra maestra del Séptimo Arte, aunque no sin la ayuda de El Yaqui, venerado director de perlas del cine nacionalista nacional. En su entusiasmo por desplegar su moderna sensibilidad y tal vez deslumbrar a Cannes, el pariente no para mientes en los métodos, por lo que –remontado en el Ajusco- reúne, amenaza y hasta secuestra a sus colaboradores. Con toda razón, considera que ser quien es no debe obstar para dejar huella en el palmarés del cine universal. Ni que decir tiene que el lector se ve obligado a tomar aire con cierta frecuencia, entre una y otra tanda de carcajadas, y que la esposa buena y fiel es debidamente recompensada por sus nuevas y muy modernas amistades, mientras que el esposo secuestrado y la estrellita que lo vuelve loco reciben su justo castigo. La bomba de San José de Ana García Bergua es una novela con gran sentido del humor, evocadora de una época en que los refugiados españoles todavía creían que iba a caer Franco y la gente también iba a alfabetizar guajiros en Cuba y aprendía a hacer yoga y a andar en minifalda.
 

portada-perros-vallearizpe.jpgPerros muy azules de Claudia Hernández de Valle-Arizpe (Dirección de Literatura, UNAM / Ediciones Era, 2012)

Perros muy azules, libro que obtuvo en 2010 el Premio Iberoamericano de Poesía Jaime Sabines para Obra Publicada, aborda las peripecias de un ermitaño (“solo”), una mujer con Alzheimer (“enferma”) y una joven (“el viaje”). Tres relatos unidos por la desubicación sentimental, geográfica y mental de sus personajes, que pasan del verso a la prosa bajo el mismo principio de indeterminación. Si el “solo”, inspirado en el escritor Juan Vicente Melo, monologa en breves cadenzas sobre el aislamiento de sus últimos días, la “enferma” narra su paulatina conversión a la fe del olvido, mientras que la muchacha describe los paisajes de su juventud autoconsciente: “Reconstruyo detalles como si navegara un río / y mis ojos siguieran a un tiempo / la superficie y el fondo”. “En una realidad de imágenes que tiemblan”, según la autora, la única historia que podemos contar, la única versión de esa historia que podemos contarnos a nosotros mismos, es una ficción de palabras que tiemblan involuntariamente.