La fúnebre góndola, de Tomas Tranströmer (Dirección de Literatura, UNAM, serie El Puente; traducción y presentación: Aline Petterson, edición bilingüe, 2012)

 

La escritura de Tomás Tranströmer, dice Aline Pettersson, “es tan pulida y desnuda que estremece”. Este breve volumen avala de manera rotunda la afirmación de su traductora. Trazado alrededor del eje sonoro –antes que temático– de la grave pieza de Franz Liszt que le da título, La fúnebre góndola es una concentrada muestra de la concisión y el rigor de uno de los poetas más sutilmente poderosos de nuestra época.

 


Lacónica, aparentemente opaca en su parquedad, la de Tranströmer es una poesía de lo inefable, una escritura que se sumerge y explora en los misterios cotidianos para volver a la superficie con las transparentes, inusitadas imágenes de aquello que, sin poder decirlo, refulge fuera de nuestro alcance.