La Dirección de Literatura de la UNAM lamenta el fallecimiento del escritor Carlos Fuentes


carlos-fuentes.jpgSi la muerte fuera un asunto de elección, podríamos decir entonces que el escritor mexicano Carlos Fuentes, que viajaba por todo el mundo y vivía largas temporadas en París, eligió morir en La región más transparente. El Premio Cervantes de Literatura falleció hoy de un paro respiratorio en el Hospital Ángeles del Pedregal. La Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM lamenta la muerte de uno de los narradores más entrañables de nuestro país, cercano siempre a esta casa de estudios

Conciencia crítica de los mexicanos, Fuentes es una de las grandes figuras egresadas de esta casa de estudios, donde cursó la carrera de Derecho. Alentó desde sus tiempos de juventud proyectos determinantes de la vida universitaria como escritor de la Revista de la Universidad de México o como integrante del grupo de creadores que participaron en Poesía en Voz Alta, movimiento renovador del teatro contemporáneo que fundó en Casa del Lago, otro gran escritor, Juan José Arreola.


Autor de novelas fundamentales de la literatura latinoamericana (Aura, La región más transparente, La muerte de Artemio Cruz), Carlos Fuentes formó parte de diversos grupos y generaciones de intelectuales que, vinculados a la Universidad, fundaron algunos de los más importantes movimientos culturales que tuvieron lugar en México durante la segunda mitad del siglo XX.

carlos-fuentes-36.jpgEn 1996 la UNAM le otorgó el Doctorado Honoris Causa y en ocasión del homenaje nacional por sus 80 años, en noviembre de 2008, esta casa de estudios participó con la organización del coloquio La región más transparente, 50 años después, organizado por el Instituto de Investigaciones Filológicas.

En aquella ocasión miles de universitarios celebraron en la Sala Nezahualcóyotl los 80 años del escritor, que estuvo acompañado por sus amigos, los grandes narradores Gabriel García Márquez, Nélida Piñón, Tomás Eloy Martínez, Juan Goytisolo, Nadine Gordimer y Ben Okri.

En 2007 Carlos Fuentes decidió donar a la Biblioteca Nacional, máximo repositorio de la memoria de México bajo resguardo de la UNAM, su acervo personal, el Fondo Carlos Fuentes, que contienen las primeras ediciones de sus libros, sus traducciones a más de 20 idiomas, así como su colección de revistas.

En aquella ocasión, el poeta y ensayista Vicente Quirarte dijo que llamarlo "nuestro escritor" lo es por su maestría para hacer de la novela un arma de resistencia, perturbación y consolidación del alma. Su obra, agregó, es una aventura nacida en nuestra lengua que ha sido vertida a la de un planeta, que Carlos Fuentes ha explorado en acción y pensamiento, con infatigable condición viajera.


carlosfuentes-vozviva.jpgFuentes lo mismo escribía novela, ensayo, cuento y guión de cine que críticas de arte, artículos periodísticos, escritos memoriosos y obras de teatro. Fue uno de los escritores más reconocidos de finales del siglo XX, autor de una veintena de novelas y ensayos, entre los que destacan la entrañable Aura, que recién cumplió 50 años; La muerte de Artemio Cruz, que este año tendría una edición conmemorativa según planeaba la editorial Alfaguara; La región más transparente, y Terra Nostra.

Reconocido con los premios más prestigiados, como el Rómulo Gallegos (1977), el Cervantes (1987), el premio Príncipe de Asturias (1994) y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica (2009), Carlos Fuentes se fue sin haber obtenido el Premio Nobel de Literatura.

De padres mexicanos, Carlos Fuentes nació en Panamá, el 11 de noviembre de 1928. Debido a que su padre era diplomático, vivió su infancia en diversas capitales de América: Montevideo, Río de Janeiro, Washington D.C, Santiago de Chile, Quito y Buenos Aires.

 

Llegó a México a los 16 años y cursó la preparatoria en el Centro Universitario México. Se graduó en leyes en la Universidad Nacional Autónoma de México y en economía en el Instituto Altos Estudios Internacionales de Ginebra. En 1972 fue elegido miembro de El Colegio Nacional y fue presentado por el poeta Octavio Paz.

En 1975 aceptó el nombramiento de embajador de México en Francia como homenaje a la memoria de su padre. Durante su gestión, abrió las puertas de la embajada a los refugiados políticos latinoamericanos y a la resistencia española.

En 1977 renunció a su puesto de embajador en protesta contra el nombramiento del ex presidente Díaz Ordaz como primer embajador de México en España después de la muerte de Franco.

La UNAM guarda la memoria de su palabra en la legendaria colección Voz Viva de México, donde los lectores y escuchas del futuro podrán conocer la voz de Carlos Fuentes leyendo pasajes de su obra.