El cuento a pesar de gozar de gran prestigio y estar muy vivo, paradójicamente es un género que tiene escasa acogida entre las grandes editoriales comerciales, señaló Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, en la presentación de la convocatoria que desde hoy está abierta y concluirá el 14 de septiembre.

La también escritora manifestó que ante el recorte presupuestal que afectará a la educación y la cultura es importante seguir luchando por este espacio único para autores incipientes.

Asimismo, se presentó al jurado de este año, integrado por Alberto Chimal, Guadalupe Nettel y Martín Solares, quienes dirigirán a los participantes y opinarán sobre los textos. Los tres escritores mexicanos, nacidos en la década de los 70, han publicado cuento, novela y ensayo.

El certamen se divide en tres etapas. La primera consiste en el registro de aspirantes, quienes utilizarán seudónimo y un avatar –personaje animado–; durante la segunda etapa se seleccionarán los 12 participantes y, finalmente, la más importante durará siete semanas durante las cuales los participantes publicarán sus textos en blogs personales para ser votados por el público y el jurado.

Tras las eliminatorias dictaminadas por los votos, el ganador obtendrá como premio cien mil pesos y la publicación del libro coeditado por UNAM-Alfaguara.

Primero en su género por su formato, el virtuality vinculará en esta versión la literatura con las nuevas tecnologías de una forma más amplia, ya que también hará uso de las redes sociales Facebook, YouTube y Twitter, para que más cuentistas jóvenes del mundo participen.

A manera de broma, Solares destacó que Caza de letras todavía no habita en el juego virtual Second life, porque todo escritor ya tiene una segunda vida en la que se construye un antifaz o un personaje imaginario.

Arturo Vallejo Novoa (DF, 1973), ganador de Caza de letras en 2008, presentó No tengo tiempo, obra premiada de entre 96 escritores que participaron con novelas inéditas.

La convocatoria ya está disponible en la página web http://www.literatura.unam.mx Sin embargo, no es sólo para escritores ávidos de abrirse un espacio de difusión, sino también para lectores que busquen nuevas propuestas, de acceso gratuito y ejerzan su poder de crítica literaria. “Un libro se vende si entra en la conversación de la gente”, sentenció Alatriste.